1 Pedro 2:18-19
| Carta de Hotton a los suyos 29/08/2010 | Cynthia Hotton LIBERTAD RELIGIOSA – Carta de la Dip. Hotton
20 de agosto de 2010
Queridos Amigos, Hermanos y Pastores: |
| La otra iglesia |
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| Escrito por Andrés Miñones |
| Jueves, 13 de Mayo de 2010 22:01 |
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Mientras la ICAR ya anunció que intentará reunirse con los senadores para "explicarles" lo inconveniente de sancionar la ley de matrimonio homosexual, dos voces del entorno mismo de la Iglesia generan revuelo al mostrar posiciones más tolerantes y abiertas frente al proyecto de ley. Una de ellas es la de Gabriela La Santa, conductora del programa "Entre Nosotros" que se emite por Radio María, en la Provincia de Córdoba. La otra, la de Vicente Reale, sacerdote católico de la provincia de Mendoza. Si bien en Buenos Aires no llega Radio María de Cordoba, me enteré del programa "Entre Nosotros" en marzo de 2009 cuando nos contactaron para una nota radial en medio de la convocatoria de Apostasía Colectiva. No solo fueron el único medio católico que se interesó por la propuesta, sino que también fueron el medio que más tiempo nos dedicó al aire: más de media hora sin interrupción, en vivo y lo más importante sin intenciones de cuestionarnos, evangelizarnos o defenderse, sino más bien de conocernos y comprendernos. Es cierto que aquella vez semejante apertura tuvo fuertes críticas, y que ahora no fue diferente. Sin que pueda saber que se dijo exactamente en el programa de La Santa (confiar en la crónica de Radio Cristiandad es un delirio) parece que la conductora no condenó la homosexualidad de la manera que algunos oyentes esperaban, y hasta terminó el programa entrevistando a un sacerdote que buscó la manera de intepretar la Biblia para que no condene la homosexualidad de la manera que estos mismos creyentes la condenan. En todo caso, y aún cuando no puedo asegurar que La Santa no está en contra de igualar los derechos de las parejas homosexuales con las heterosexuales, parece razonablemente claro que pudo tener la amplitud de criterio como para sacar al aire argumentos opuestos a los de la institución católica aún sabiendo que le iban a llover las críticas de los más fundamentalistas pidiendo incluso que le levanten el programa. En cuanto a las palabras del sacerdote tenemos la suerte de poder oirlas de su propia boca para independizarnos un poco de lo que dicen los medios.
Hace poco Reale se habia mostrado a favor de quitar los símbolos religiosos de los espacios públicos e incluso de quitar a Dios de la Constitución y de los juramentos. Tanto en aquella ocasión como ahora, el sacerdote demuestra comprender los límites que las creencias religiosas deberían tener en la sociedad para que no se conviertan en una imposición. Asumo que para mi es un tema complejo entender como se pueden compatibilizar ciertas posiciones decididamente progresistas por un lado y la pertenencia una institución medieval por el otro. Intento tener la honestidad intelectual para reconocer el valor de quienes aún militando dentro de la Iglesia deciden ponerse un límite y decir "hasta acá llego, pero esto no". Pero reconocer el valor no es lo mismo que comprenderlos. Se me dirá que "las enseñanzas de Jesus son una cosa y las instituciones humanas son otra". Diré que entonces "no es necesario militar en una iglesia, y menos en la católica". Se me dirá que "decidieron dar la lucha desde adentro". Diré que "suena razonable cuando se intentan cambiar algunos detalles y no cuestiones fundamentales de una institución". Ayer una amiga me decía que no tiene nada de extraño encontrar posiciones tan diferentes dentro de la misma iglesia aún cuando la postura oficial de la misma sea ultra conservadora. De hecho es una constante en la mayoría de la gente de a pié que se declara católica pero que en la práctica no se identifica con buena parte de lo que los Bergoglios o los Agueres dicen constantemente. La justificación a semejantes diferecias, decía ella, tienen que ver con las distintas intepretaciones que se pueden hacer de la Biblia. Es cierto que como texto orientativo las escrituras poco o nada claras y por lo tanto totalmente inútiles. Pero, si aún así se decide aceptarlas como guía, no estaría mal que quienes deciden darle las intepretaciones más "humanistas" lo hagan fuera de la institución que por historia e incluso por definición se opone a toda idea humanista. De todas maneras, y aún cuando no los entiendo, quiero dejar claro mi reconocimiento a su actitud. |
| Última actualización el Jueves, 03 de Junio de 2010 21:59 |